| Cajasol |

Contagiado por el espectacular ambiente, el cuadro cajista logró doblegar a los ucranianos en un gran último cuarto (24-12) y llevarse una prudencial renta de dieciocho puntos para el choque de vuelta.
La buena marcha del Cajasol hizo que el inicial sueño de la Eurocupa se convirtiera en objetivo y ahora el objetivo está un poquito más cerca después de vencer al Budivelnik (67-49) en la ida de los cuartos de final de la Eurocupa. La magia de San Pablo, que registró un lleno histórico en partido de competición continental, llevó en volandas al cuadro cajista, que, contagiado por el espectacular ambiente, logró doblegar a su rival en un gran último cuarto (24-12). Txemi Urtasun, máximo anotador con 15 puntos y 10 de ellos en el parcial definitivo, emergió como catapulta para el ataque del Cajasol, logrando así doblegar a un Budivelnik muy duro que resistió con solidez los constantes envites cajistas.
Al final, dieciocho puntos de prudencial renta para viajar a Ucrania, donde la próxima semana quedará decidida la eliminatoria con el premio de estar en la Final Four de Treviso. El Cajasol se mostró superior en líneas generales a su rival, aunque le costó mucho adaptarse a su peculiar tipología de juego. Aun así, supo acabar imponiendo su capacidad defensiva, dejando al Budivelnik en apenas 49 puntos y provocando 28 pérdidas, una cifra de auténtico récord.
El alley hoop culminado por Katelynas con que comenzó el encuentro no escondió los nervios iniciales del Cajasol, situación que aprovechó el cuadro ucraniano para obtener sus primeras ventajas en el marcador (5-11). La segunda personal de Lamayne Wilson, hasta entonces muy activo, dio paso a la reacción cajista, lo que permitió que la igualdad prevaleciera al final del primer cuarto (14-16).
Entre ese final de cuarto y el principio del segundo empezó a cuajar la defensa del Cajasol. Ello, unido a la irrupción estelar de Davis, anotando sus seis puntos seguidos, determinó un parcial de 9-0. Los hombres de Plaza intentaban sacar del partido a los ucranianos, mientras éstos hacían su partido, durmiéndolo y defendiendo duro. Morley y Spencer mantuvieron de pie a su equipo, aunque el Cajasol pudo sacar ya sus primeras diferencias (30-24 al descanso).
A la vuelta de vestuarios, el Budivelnik continuó chocándose con la defensa cajista, hasta el punto de pasarse hasta cuatro minutos sin anotar. Satoransky puso la ventaja en 10 puntos (34-24), pero Keys y Morley se arrogaron la responsabilidad y frenaron la escapada local (36-31). La alternancia de canastas hizo que se culminara el tercer cuarto con 43-37 en el marcador, un tanteo que dejaba a las claras la predominancia de las defensas.
En el cuarto definitivo, el Cajasol se tiró de cabeza a sentenciar el partido y tratar de aumentar la renta. Y pronto encauzó sus objetivos con un parcial de 11-0 fabricado íntegramente por Urtasun y Calloway (54-39 a falta de 7 minutos). Lo más difícil estaba hecho, sobre todo teniendo en cuenta la falta de acierto de un Budivelnik completamente superado por la defensa cajista. Urtasun siguió remando en ataque ayudado por Katelynas y Kirksay, dejando al final una renta que puede valer su peso en oro y que permite prolongar un sueño ya hecho objetivo.
Cajasol (67): Calloway (9), Txemi Urtasun (15), Kirksay (11), Katelynas (14), Triguero (2) –cinco inicial-, Satoransky (5), Joan Sastre (3), Bullock (2), Paul Davis (6) e Ivanov (0).
Budivelnik (49): Billy Keys (11), Zabirchenko (3), Lamayne Wilson (11), Zach Morley (10), Betts (4) –cinco inicial-, Ikovlev (2), Lukashov (2), Dewarick Spencer (4), Anisimov (2) y Agafonov (0).
Parciales: 14-16, 16-8, 13-13 y 24-12.
Árbitros: Facchini (ITA), Mattioli (ITA) y Bissang (FRA). Eliminaron por cinco faltas personales a Paul Davis (m. 36).
Incidencias: partido de ida de los cuartos de final de la Eurocup disputado en el pabellón de San Pablo ante unos 7.500 espectadores.
























